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Blog NEURÓFILOS

Los de Arriba

Actualizado: 17 sept 2021

Todo suena, todo se cae, todo se escucha. Nunca los he visto, pero a veces parecen ser muchos y otras uno solo, el ruido es constante. He llegado a pensar que realmente no vive nadie arriba, que el encierro me ha llevado a la locura de escuchar cosas encima, en el techo, por toda la casa. Parece estar vacío, viva o no alguien ahí, cuando caen piedras se las escucha rebotar y resbalar sin resistencia. A veces, a altas horas de la noche, se escucha jugar al parqués, en el suelo, los dados rebotan en un tablero de vidrio a ras del piso donde juegan muchos, lanzan una tras otra vez, como si el juego sólo tratara de hacer rebotar los dados. No están conformes con cómo tienen organizado el apartamento, no falta día en el que no muevan algún mueble pesado unos centímetros más a la derecha, luego a la izquierda; después en alguna otra parte del apartamento tiran una piedra pesada al suelo. Definitivamente la durabilidad de las baldosas no les resulta importante; una madrugada estaban martilleando, no sé si lo hacían en el piso o en la pared, pero se escuchaba muy fuerte. Han traído un perro, sus uñas suenan al caminar, llora en el balcón. No debería meterme en la vida personal de nadie, pero también escucho, cuando abren la llave de la ducha, el correr del agua por la tubería. Nunca escucho algún sonido humano de allá arriba, como si las cosas se hicieran, se movieran y se cayeran solas. Además, no parecen ser torpes, nada de valor se les ha caído, roto o rebotado en el piso, ni celulares, ni computadores o televisores, únicamente piedras grandes, como si fuera intencional; quizá alguna costumbre rara, que no conozco, para espantar las malas vibras o lo que sea.


Me pregunto si allá arriba escucharán lo de acá abajo. Si dejo caer canicas al piso, ¿resonarán en las paredes que conforman sus cuartos? Creo realmente que no, mas bien, en vez de dejarlas caer en el piso, debería lanzarlas al techo. Pero a comparación de los de arriba, parto con desventaja, ¿No es acaso más fácil dejar caer que alzar y lanzar? Quizá si subo una silla a la cama, pueda golpear más fácilmente el techo con una piedra, al subirme en ella. Aun así, no tengo la misma capacidad de ruido que los de arriba, ellos pueden mover sus muebles algunos centímetros al lado y provocar un estruendo en mis paredes, mientras que si yo lo hago no provoco nada allá arriba. ¿Debería por eso fijar mis muebles al techo? Podría, pero sería inútil, ningún esfuerzo sirve contra los de arriba, pues aun teniendo, de alguna forma, los muebles en el techo, no podría moverlos unos centímetros al lado sin incesante trabajo de por medio, además, claro, de la posibilidad de que se me caiga encima y me mate; en cualquier caso, antes de hacerles un ruido significativo a los de arriba. ¿Eso quiere decir que deberé de aguantar el andar de su perro, el agua de sus tuberías y los chillidos en el balcón, de brazos cruzados? No necesariamente, puedo rasgar el techo con las uñas, esperando que, algún día, se muden los de arriba.

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